Sitios recomendados

Los continuos cambios de pastor

Este artículo de Jim Elliff, titulado Pastors Moving to Other Churches: Why?, me parece muy recomendable.

En muchas iglesias bautistas (no todas, cierto es), a la hora de invitar a un pastor para que cubra un ministerio vacante se recurre a una especie de casting. Uno tras otro, los "candidatos" van pasando por la iglesia con sus mejores galas y sus sermones favoritos. Da igual si para "vestir a un santo hay que desvestir a otro". Lo que se pretende es encontrar a la persona idónea (¡qué lástima que el método para hacerlo sea tan poco adecuado...!). Luego, transcurridos unos años (generalmente no muchos), el proceso vuelve a repetirse.

En esto, como en otras muchas cuestiones que tienen que ver con la eclesiología, creo que nos hemos equivocado. El modelo que encontramos en el Nuevo Testamento no está claramente definido en todos sus extremos, y tampoco es rígido. Pero sí me parece obvio que dista un largo trecho del que a veces se adopta en bastantes iglesias bautistas.

Una vez más es necesario atender a la célebre frase latina: "Ad fontes". Si no volvemos una y otra vez a nuestras fuentes, a nuestros orígenes, corremos el riesgo de acabar con una práctica eclesial que poco tiene que ver con la realidad, los valores y la espiritualidad de los primeros cristianos.

David Alan Black

Admiro mucho a este biblista y autor norteamericano. Leer su blog me estimula e inspira, con independencia de que no siempre coincida con sus puntos de vista, claro está. De mayor me gustaría ser como él Winking

Este comentario sobre la esencia de lo que representa enseñar, publicado el pasado 14 de agosto me parece memorable:
Today begins our faculty workshop for the new school year. Thus I begin my 30th year of teaching. What have I learned in this time? That the essence and heart of teaching is shepherding (rather than research and writing and lecturing). That Christian education is likeness education (Luke 6:40). That students have legitimate rights: the right that their lectures be intrinsically interesting and inherently worthwhile; that the professor be available outside of class and be willing to care for them personally; the right to have their papers and other assignments returned in a timely fashion; to have their classes begin and end on time; the right to be treated with respect and dignity, even when the professor disagrees with them; to be taught not what to think but how to think biblically and logically. I've learned that my main task in teaching is not disseminating information but motivating students to be all that God is calling them to be; that all learning is self-learning (even in a lecture, we listen and remember selectively); that fill-in-the-blank and multiple guess tests are usually worthless; that students should want to come to class and not be required to do so; that collegiality among faculty is not an option but is essential to good teaching; that good administrators make all the difference in the world when it comes to academic effectiveness; and that the best legacy I can leave behind me are students who are fully committed to following the Lord Jesus in humble obedience to the teachings of His Word. How much of my teaching in the past 30 years has been wood, hay, and stubble? The Day will reveal it. But I imagine that a good deal of my work has been done in the "strength" of the flesh and has been tainted by my humanness. I know one thing for sure: If God has accomplished anything, it has been through an unworthy and weak vessel. So here's my prayer for this day of new beginnings:

Help me, Lord Jesus! Help me to have Thy mind this semester, help me to esteem others as more important than myself, help me to look out for the interests of others and not for my own selfish gains. Let me be nothing more than an earthen pot of clay in which the surpassing greatness of the power is Thine, and not mine. For Thy glory's sake, Amen.


Have a wonderful school year!
¡Ojalá todos los profesores de teología que he tenido y todos los biblistas y teólogos que he leído hubieran pensado de esta forma tan poco convencional! En cuanto a mí, procuraré aplicarme el cuento.

Un país antijudío y antinorteamericano

Pues sí, resulta que España es básicamente antijudía y antinorteamericana. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que todo el mundo se sienta así. Sin embargo, de todos los medios de comunicación que he conocido, los españoles son, con diferencia, los que menos pudor tienen a la hora de mostrar sus filias y fobias en ese sentido.

Si de verdad alguien quiere saber lo que sucede en Oriente Medio o cómo son los Estados Unidos de Norteamérica, no lo descubrirá por medio de la mayoría de la prensa, radio y televisión de nuestro país. Es triste, pero es así. Además, despotricar contra todo lo que representan Israel y EE.UU., sin tener ni pajorera idea de lo que se está diciendo, es lo políticamente correcto en los tiempos que corren, y si te desvías de la norma, ya sabes lo que te espera...

Soy el primero en criticar lo que me parece criticable, venga de donde venga, lo haga quien lo haga y lo diga quien lo diga. Dicho esto, de ahí a tragar con la desinformación y manipulación interesada de una parte importante de los periodistas, políticos y demás creadores de opinión españoles, media una abismo.

Así que si alguien está interesado en informarse sobre el reciente conflicto entre Israel y Hezbolá, y no en la "propaganda" que se nos brinda habitualmente, en la Red podrá hacerlo sin demasiada dificultad. Por ejemplo,
aquí (en inglés). Más que nada por aportar un poco de equilibrio al tema.

Blogueo, luego existo

Últimamente estoy un poco perro a la hora de escribir. No es que no haya cosas que contar, sino que se hace difícil encontrar el momento y la tranquilidad necesaria para hacerlo.

El otro día un vecino de veraneo me dijo que leía mi blog personal (¡saludos, David!) y eso me provocó un cierto estrés. ¿Será verdad que hay algunos osados internautas a quienes les pueda interesar lo que voy contando de vez en cuando? ¿Acaso habrá alguien que se pase regularmente por aquí para comprobar si hay algún comentario nuevo?

A diferencia de mi
blog "profesional", que está hecho para que la gente lo visite y que tiene unos objetivos bien definidos, este "bloguitorio" es un rinconcito muy modesto, casi privado, un tanto anárquico en su desarrollo y que no obedece a una cuidadosa planificación. Apenas tengo enlaces que apunten a él, y ni siquiera he instalado un contador que indique el número de visitas que recibe. Y no lo he hecho porque lo cierto es que no me importa demasiado (perdón por la inmodestia). Lo escribo para mí, porque sí, porque hoy es hoy, y porque me da por ahí. No siento que deba rendirle cuentas a nadie, sino que es una especie de diario donde puedo dar salida a algunas de mis neuras. No tiene más pretensiones, ¡palabra! Ahora bien, si alguien se asoma y lo lee, bienvenido sea.

Alguien dijo que si no estás en Internet, no existes. Yo ya "existo" hace mucho tiempo. Tengo blog hace años, y oportunidades para escribir no me faltan. Así que el bloguitorio es otra cosa. Muy poca cosa, por supuesto, pero ahí está. La grandeza de este invento que llamamos "Internet" es que es una herramienta verdaderamente democratizadora. Aquí cada uno hace lo que le parece (dentro de ciertos límites, pero básicamente es asíWinking, dice lo que piensa, escribe lo que le da la gana. Y todo ello al margen de los medios de comunicación oficiales, lo cual, dicho sea de paso, es una gozada. Esto es lo que de verdad importa. Que te lean o no es absolutamente secundario. Al menos eso es lo que yo creo.